Está situado en la Parroquia de Santa Cruz, es conocido también como “Fortaleza de Santa Cruz” ya que el edificio cumplió a la vez función defensiva.

Los primeros documentos que hablan de este Pazo son de 1520, pero el edificio sufrió varias modificaciones en el año 1680 y en el S.XVIII.

Posee un aspecto bastante hermético dado su función defensiva, con fachadas de piedra de granito formando baluarte en tres esquinas, y apenas varios huecos.

Si nos fijamos en sus muros nos daremos cuenta de su estratégico sistema de defensa con unas saeteras cerca de las ventanas y de las puertas, es decir, unas aberturas en sus muros por las que disparar armas de fuego largo.

La chimenea del tejado, con aspecto de pequeña atalaya con puntiagudos remates, enfatiza ese carácter defensivo y contribuye a darle ese aspecto de fortaleza infranqueable.

Destaca también una gran balconada, un reloj de sol y el “Escudo de Armas “divido en cuatro partes con media luna, corazón, bota y una espada, por encima la cruz de San Martín y las armas de los Varela. Todo ello rodeado de una inscripción de 1823 por el que el Rey Fernando VII concediera dicho escudo a Juan Varela, su escribano.

En este Pazo se conservan esculturas realizados por el propietario, y sus antepasados, pinturas, colecciones de libros antiguos, banderas, llaves e incluso un Ara Romana dedicada a los “Lares viales”